Descripción
Soportando un intenso fuego enemigo se abren paso a través de la ciudad hasta conseguir enlazar con las tropas salvadoreñas a las que escolta de vuelta a “Al-Andalus”. Una vez dejados los heridos y reponer municiones la unidad del alférez Guisado es requerida para salir nuevamente a por el personal salvadoreño que había quedado rezagado. Esta segunda salida es más violenta si cabe, recoge al personal en la antigua cárcel y retorna a la base bajo un incesante fuego insurgente llevando a todo el personal a su cargo sano y salvo.



